Víctor Valdés, el meta que odiaba la portería

14.01.2019 20:30 de Giusi Zaffiro Twitter:   artículo leído 361 veces
© foto de Daniele Mascolo/PhotoViews
Víctor Valdés, el meta que odiaba la portería

Hoy cumple 37 años Víctor Valdés y desde TodoBlaugrana queremos repasar su trayectoria en el mundo del fútbol y del Barça.

Víctor Valdés se incorporó al fútbol base azulgrana a los diez años (1 de julio de 1992) procedente de la Penya 'Les Cinc Copes'.  Pero su ingreso en la Masia coincidió con el traslado de sus padres a Tenerife por cuestiones de salud de su madre. Víctor no aguantó la distancia y cuatro meses después dejó el club para volver con los suyos, donde jugó en la Unión Deportiva Ibarra. Dos años después (1995), con su familia de regreso en Barcelona, se reincorporó a la Masia, en esta ocasión ya de forma definitiva.

A los 17 años recibe una llamada de Louis Van Gaal para entrenar, por primera vez, con el primer equipo. Valdés debutó bajo los palos el 14 de agosto de 2002 (a los 20 años), en el Barça-Legia Varsovia (3-0) de la fase previa de la Champions. Y cuando todo indicaba que Víctor iba a quedarse en el primer equipo alternándose en la portería con Roberto Bonano, el técnico holandés lo mandó de nuevo al filial para jugar en Segunda B. Después de unos días convulsos para el guardameta y pedir disculpas por haberle hecho un desplante al club, la situación se pudo reconducir. A mitad de aquella temporada Van Gaal fue cesado y con Radomir Antic al frente la situación de Víctor mejoró. 

Valdés empezó la temporada 2003-04 alternándose bajo los palos con Rustu Reçber, pero acabó consiguiendo la titularidad en 33 partidos de Liga, 6 de Copa y otros 5 en Europa. Fue el año de su consolidación. El 1 de septiembre de 2004 adquiere de manera definitiva el dorsal número 1. La 2004-05, con Frank Rijkaard como entrenador, fue la temporada de su consagración, acabando la Liga con 25 goles encajados, lo que le permitió ganar su primer trofeo Zamora. También aquel año ganaría su primer título profesional, la Liga.

" Sin la final de París quizás no sería portero del Barça”. Palabras de Valdés en 2011, y razón no le falta. Fue un punto de inflexión. Frank Rijkaard siguió confiando en el portero de L’Hospitalet y acabó siendo el gran héroe de la segunda Champions del Barça. Sus paradas a Thierry Henry, con quien luego coincidió en el Barça, quedarán para la historia. 

Con la llegada de Pep Guardiola al banquillo del Barça, fue pieza esencial del mejor Barça de la historia. Fue tercer capitán y uno de los máximos reclamos de un equipo de leyenda. 6 Ligas y 3 Champions ( el triplete), en las que lo jugó todo.

Hasta que un día pasó lo inevitable...el 26 de marzo de 2014, en un Barça-Celta, el colegiado pitaba penalti contra el Barça y el meta, en su condición de capitán, pidió que lo consultara con el línea. Tras hacerlo, el juez corrigió la decisión y señalaba falta: en la parada a ese lanzamiento el arquero sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. De repente, todo cambió. No pudo estar en la lista para el Mundial de Brasil, no renovó el contrato con el club culé y el Monaco, club con el que tenía un acuerdo, retiró la oferta. Valdés acabó en el Manchester United con Louis Van Gaal, donde apenas jugó, y luego fue cedido al Standard de Lieja. Ya en 2016, ficharía por el Middlesbrough, con el que llegó a disputar 22 partidos en la Premier. Hasta que decidió colgar las botas en el 2017.

El exportero del Barcelona recibió el título de entrenador en mayo de 2018. El 22 de junio es presentado como nuevo entrenador del juvenil del ED Moratalaz, de Madrid, para dirigir al Juvenil A de la Escuela.

El de Gavà es el portero de la historia del Barça que ha conseguido mantener la imbatibilidad durante más tiempo (895 minutos), superando los 824 que durante 39 años estuvieron en manos de Miguel Reina. Durante sus once temporadas en el primer equipo ha conseguido acabar con la inestabilidad que existía en la portería azulgrana desde la marcha de Andoni Zubizarreta, a quien superó como el portero de la historia del club con más partidos.

Su gran nivel, y a pesar de la competencia con Casillas, le hizo recalar en la selección española de Del Bosque. Los culés no se explicaban por qué no iba convocado. Ganó el Mundial de Sudáfrica con España y la Eurocopa 2012.

Valdés necesitaba jugar con tensión, solo contra la mejor delantera o el punta más temible, como ocurrió en la legendaria final de París 2006, aquel día en que achicó repetidamente hasta desquiciarle a Henry. Necesitaba afrontar cada jugada como si fuera la última de su vida. el portero siempre sufrió en solitario y en silencio, supersticioso y maniático como todos, único a la hora de entender el juego del Barça. Atacaba y defendía con la misma precisión que un ariete y, por tanto, era capaz de acertar en el remate más difícil y también, de vez en cuando, fallar en el más fácil. Valdés fue un portero de época, único en el Barça, porque jugó igual de bien con los pies que con las manos, así como con el cuerpo y la cabeza, porque su secreto estaba en una mentalidad tan fuerte que no solo le permitía cuidar de sí mismo sino también del equipo y en especial de futbolistas delicados que precisaban de un ángel de la guarda como por ejemplo Iniesta. Nadie discutió a Ramallets como el mejor portero de la historia del Barça, incluso después de quedar deslumbrado en Berna, hasta que llegó un chico criado en la Masia de nombre Valdés.

Ni el sol ni el mar pudieron nunca con VV, com reflejaban sus guantes. Valdés brilló bajo los palos: rápido, con reflejos y con mucha seguridad. La Pantera, que era uno de sus apodos, además incorporó a su habilidad con las manos, un excelente juego de pies. Prácticamente obligado por el sistema que utilizaba el Barça, Valdés era ese último defensa; un líbero con el que se podía contar para buscar salidas de presión. 

Valvdés era un profesional y entregado al club que le pagaba. El ejemplo es que de pequeño no quería ser portero y sus llantos por tener que colocarse bajo palos derivaron en el cancerbero insustituible del que en su momento fue uno de los mejores equipos de la historia. «Desde los 8 hasta los 18 años, para mí jugar de portero ha sido un sufrimiento especial, constante, de algo que no me gusta hacer y que no entiendo. Me preguntaba: ¿por qué lo hago, si no me gusta?», confiesa.“Me horrorizaba pensar que el sábado había partido, sabía esos noventa minutos lo iba a pasar fatal. Hay compañeros que están siempre riéndose y alegres porque van a jugar a fútbol. Yo era el típico chaval que no disfrutaba con aquello que estaba viviendo ". 

"¿Si cambiaría algo? Sí, cambiaría el día en que me lesioné, de local contra el Celta. La maldita jugada empezó con que el árbitro cobró penal. Yo como capitán presiono, él lo consulta con el asistente y al final cobra tiro libre. Y en esa falta cambió mi vida, porque me lesiono. Si hubiese sido penal seguramente no me hubiese lesionado. Cambiaría que ese día yo no hubiese sido el capitán, porque sin el brazalete seguramente no hubiera ido a pedir que lo sacara del área. Nunca lo olvidaré". 
Si mira hacia atrás y no lo duda. "No, no volvería a ser portero. Es una cosa que seguramente cambiaría. Siempre he dicho que me hicieron creer que servía y por circunstancias de la vida fue subiendo hasta profesional. Y ahí tuve la suerte de que confiaron en mí. Pero no es un camino fácil y seguramente no me ha compensado los años que has sufrido con lo que han ido bien".

"El mundo del fútbol te hace sentir un lisiado, pero la lesión me hizo volver a sentir lo que es la vida real", confesaba Valdés en una entrevista. Desplazado a Augsburgo para recuperarse, pronto descubrió lo que siempre había sentido en su interior. El fútbol es una burbuja que te aleja de la realidad del día a día. "Vivía en un hotel y, para ir a la clínica, tenía que coger el tranvía. Eso me sirvió para que después de muchos años volviera a tocar monedas, a saber lo que vale un viaje, a pagar un café.... miles de situaciones en las que no eres consciente siendo futbolista, porque vives una vida irreal. Te lo dan todo hecho, todo sencillo, te alaban, te sientes cómodo en cualquier lugar...", confesaba. Una realidad que le hizo ver el mundo de otra forma.

La talla de un hombre se mide por la grandeza de sus enemigos, y la de un portero por la de sus rivales, que le permiten descubrir sus virtudes y defectos. Por este motivo no hay mejor forma para glosar la trayectoria deportiva de Víctor Valdés que remitirse a las palabras de aquellos contra los que compitió. «No hace falta ver tu palmares para saber lo grande que has sido», dijo Iker Casillas. Aunque el mensaje más emotivo lo lanzaba a las redes sociales Pepe Reina, con el que muchos trataron de enfrentarle: «Creo que "nuestra rivalidad" ayudó siempre a querer superar al otro y ser siempre mejores desde los 13 años. ¡Disfruté contigo y contra ti desde la base hasta la elite!». 

Su Palmares:
LIGA BBVA: 2004-05    2005-06   2008-09 2009-10  2010-11  2012-13     
CHAMPIONS LEAGUE 2005-06 2008-09  2010-11  
COPA DEL REY 2008-09  2011-12  
SUPERCOPA DE EUROPA 2009-10  2011-12  
SUPERCOPA DE ESPAÑA 2005-06 2006-07   2009-10    2010-11    2011-12   2012-13    
MUNDIAL  2010 Sudáfrica
EUROCOPA : 2012 Polonia y Ucrania  
ZAMPORA 2004-05   2008-09  2009-10 2010-11 2011-12       

Feliz Cumple Víctor Valdés, el mejor portero de la historia del Barça