¡Ustedes se lo pierden si no van al Camp Nou a ver al Barça!

 de Giusi Zaffiro Twitter:   artículo leído 70 veces
Fuente: Mundo Deportivo
© foto de Matteo Gribaudi/Image Sport
¡Ustedes se lo pierden si no van al Camp Nou a ver al Barça!

El Barça protagonizó otra primera mitad de juego y espectáculo que hacía tiempo no se disfrutaba. Aunque esta temporada hubiera tenido ratitos de buen fútbol. Ante el Celta el cuadro barcelonista dio un recital que no se veía desde los tiempos del ‘Dream team’ de Pep Guardiola con toda la camada extraordinaria de la cantera con Xavi, Iniesta y Messi a la cabeza, con Busquets de escudero de lujo. Jugaron un partidazo impresionante ante el que pocos rivales hubieran podido hacer algo más que la resistencia que puso el Celta.

Suerte que Leo estaba resfriado porque su nueva exhibición es de aquellas que hay que revisar una y otra vez. Cuando fue cambiado en la segunda mitad el público se puso en pie para ovacionar a lo grande al genio de Rosario. Igual hizo luego con Andrés Iniesta, otro de los destacados en el recital del primer tiempo en que se pasó los minutos ‘regalando caramelos’ a sus compañeros como decía Frank Rijkaard.

Vale que el partido era a las nueve y media de la noche, que hacía frío, que era día laborable. Pero los 59.009 valientes que fueron al Camp Nou (entre ellos Philippe Coutinho, el flamante nuevo fichaje) acertaron. Partidos así no se pueden ver por la tele, hay que ir al estadio, para poder apreciar todos los detalles, la fantasía del juego azulgrana que ha recuperado aquella presión alta que le hizo grande de Europa y del mundo. Que hace ir el balón a cien por hora, de pie en pie. Que es tan agresivo como espectacular en su juego de ataque, que destrozó y goleó a un Celta, que es un buen equipo, en media hora. Un conjunto gallego que fue capaz de empatar en LaLiga, que barrió al Real Madrid en la pasada jornada liguera.

La falta de asistencia al Camp Nou empieza a ser un misterio al que hay que buscar solución. El equipo gana bien, juega excelentemente, va líder en LaLiga, se ha clasificado en Copa y está en octavos de Champions ante un peligroso Chelsea. Pues bien, ni así. No es por los 59.009 valientes de anoche, si no que se está repitiendo ese fenómeno que no puede ser exclusivamente debido a la situación socio política por la que atraviesa Catalunya.No todo es culpa del soberanismo como parece que algunos creen. Puede ser que no vengan tantos turistas ni extranjeros que quieran ver al Barça. ¿Y la inmensa masa social de club barcelonistas? ¿Y los socios y simpatizantes? En todo caso, ellos se lo pierden. La primera parte ante el Celta es de aquellas para sacar pecho ante amigos y familiares: “Yo estaba cuando el recital de Messi y compañía ante el Celta”. Los que se quedaron en casa no pudieron celebrar ni disfrutar todo loq ue hizo con y sin balón Leo. Ya no es cuestión de records (César Rodríguez ha ‘cobrado’ otra vez) en número de goles marcados en Copa.

En esos minutos de fábula volvió a brillar la ‘pequeña gran sociedad’ que diría César Luis Menotti, formada por Lionel Messi y Jordi Alba que firmaron tres golazos, dos de Leo y uno de la ‘moto’ de L’Hospitalet. LuisSuárez logró el cuarto en un tanto de pillo e Iván Rakitic firmó la ‘manita’ en un cómodo cabezazo desde dentro del área pequeña. Messi y Alba han llegado a tal punto de entendimiento entre ellos que parece que juegan un partido diferente al resto. En todo momento sabe uno dónde está el otro y viceversa, a dónde debe enviar el balón seguro de que el otro llegará y rematará a gol.

En la segunda parte, el público se lo pasó bien viendo a un Ousmane Dembélé que quiso aprovechar la oportunidad que le daba Txingurri. Hizo méritos para que sigan contando con él ante la llegada de PhilippeCoutinho. También tuvo protagonismo, de nuevo, Jose Arnaiz, que está teniendo un protagonismo impensado a su llegada al Barça B. El toledano le ha ganado por la mano de Gerard Deulofeu y a Aleix Vidal.

El partido ante el Celta fue una nueva demostración de lo que buscaba Ernesto Valverde desde que se sentó en el banquillo del Barça. Un equipo capaz de jugar de varias formas diferentes, aunque manteniendo claro su filosofía, su amor por el fútbol ofensivo sin descuidar la defensa. Txingurri ha juntado las líneas, ha recuperado la presión alta. Se defiende y ataca por medio del balón. De paso, sabe administrar los egos del equipo. Ver como cambiaba al ‘resfriado’ Lionel Messi se suma a cuando le dejó en el banquillo frente a la Juventus en Turín. Ya se ve como un hecho normal, algo impensable hasta hace poco.

Ernesto Valverde tiene en sus manos un equipo para luchar por los tres títulos,con posiciones dobladas. Falta ver como entran en el equipo el recuperado Ousmane Dembélé y los fichados Philippe Coutinho y Yerry Mina. En todo caso hay equipo y nivel de juego para aspirar a todo.

Este fin de semana, al Barça le espera un nuevo reto con una Real Sociedad que ante los azulgrana siempre es un rival peligroso, más al estar entrenado por Eusebio Sacristán que conoce como nade al Barça.

Y este viernes habrá sorteo de Copa del Rey. Seguro que casi nadie querrá al Barça como rival, salvo que piense en la taquilla, porque los barcelonistas que no llenan su estadio, si lo logran en los de los rivales.

Cada cual es dueño de hacer lo que quiera, pero no es un mal consejo el de volver al Camp Nou para no perderse ‘in situ’ las exhibiciones de este Barça de Ernesto Valverde. Quedan avisados.