¡ Muere Josep Lluís Núñez; repasamos su historia!

03.12.2018 20:45 de Giusi Zaffiro Twitter:   artículo leído 160 veces
¡ Muere Josep Lluís Núñez; repasamos su historia!

Josep Lluís Núñez i Clemente, el presidente más longevo de la historia del FC Barcelona, que permaneció 22 en el cargo, ha fallecido a los 87 años. Núñez cogió un club encallado en la nostalgia de épocas deportivas mejores y con una gran deuda económica, y lo transformó en una entidad saneada, pionera en la explotación de modernas fuentes de ingresos y que volvía a ganar títulos de una manera regular.

Accedió a la presidencia tras imponerse en las elecciones celebradas el 6 de mayo de 1978, las primeras elecciones presidenciales democráticas tras la muerte de Francisco Franco. Y fue presidente hasta el año 2000.

El primer título conseguido por el equipo de fútbol en la era Núñez fue la Recopa de Basilea, en su temporada inaugural, 1978-79, con Quimet Rifé en el banquillo aunque había empezado la temporada Lucien Muller. Fue el primer título europeo en muchos años del club. Pese a aquel éxito, los primeros años fueron muy complicados para un presidente inexperto que no contaba con el apoyo total de los barcelonista.

Los comienzos, difíciles. Demasiados cambios de entrenador y falta de una idea clara de proyecto. Desfilaron por el banquillo Muller, Rifé, Helenio Herrera (en dos ocasiones, con una Copa del Rey incluida), Kubala y Udo Lattek, hasta la llegada de Menotti, en quien Núñez creyó haber encontrado a su hombre. Pero, pese a las Copas de 1981 y 1983, a una segunda Recopa (1982), la primera Liga de Núñez no llegó hasta la campaña 1984-85, bajo la dirección del técnico inglés Terry Venables. Núñez ya contaba entonces con un gran respaldo social, pero un año después llegó la traumática pérdida de la final de la Copa de Europa en Sevilla, que abrió un período de dos años grises. Un fin de ciclo deportivo que amenazaba con llevarse por delante también a Núñez.

Ante las elecciones de 1989, Núñez arrebató a la oposición el fichaje de Cruyff, que ya le había dado su apoyo en 1978, en sus últimos coletazos como jugador, y lo presentó en 1988 como regenerador del equipo; empieza así la etapa del Dream Team.

En Cruyff, pese a la antipatía mutua que se profesaban, Núñez encontró al técnico ideal. Cruyff dotó al club de una estructura reconocible en todas las categorías y juntos construyeron el Dream Team, que condujo al equipo a su primera Copa de Europa (1992) y a la conquista de cuatro Ligas consecutivas, entre otros títulos, como la tercera Recopa y una Copa providencial que salvó a Cruyff ganada al Madrid en 1990.

El final de la era Cruyff (1996) marca el inicio de la fase final de la presidencia de Núñez. En el banquillo, ele elegido fue Louis van Gaal, tras un año de transición con Bobby Robson, que ganó pese a estar sólo una temporada la Supercopa de España, la Copa del Rey y la cuarta Recopa de Europa, con el mejor Ronaldo al frente. Le falló la Liga. Sí la logró Van Gaal (dos seguidas, 1997-98 y 1998-99), pero le faltó la Champions pese a una gran inversión. Aunque Núñez superó la moción de censura del Elefant Blau en 1998, el fiasco en la Champions del Centenari del club y la eliminación a manos del Valencia en la edición 1999-2000 en semis desencadenaron su adiós. Sintiéndose presionado deportivamente por el cruyffismo, políticamente por un partido en concreto y mediáticamente por un sector del entorno, Núñez anunció en mayo de 2000 que lo dejaba, pese a seguir contando con un respaldo mayoritario de los socios.

Núñez, el cazador de cracks: A Núñez le costó seis años llevarse la primera de sus siete Ligas, pese a que generó una rotación de primerísimas figuras: llegó el Balón de Oro Simonsen. Aterrizó Schuster, crack de la Eurocopa de 1980. Pero el gran fichaje llegó en 1982, Maradona, por quien el Barça pagó más de 1.000 millones de pesetas, récord en el mercado mundial. Ni así cayó la Liga. Justo cuando Maradona forzó su marcha al Nápoles, llegó el alirón liguero. Fue al mando del inglés Terry Venables, y con un extranjero ‘de equipo’ como Archiblad. Núñez apostó en 1988 por un técnico, Cruyff. Cayó la Liga de 1991 y, en 1992, con Koeman, Laudrup y Stoichkov se conquistó, al fin, la Copa de Europa en Wembley, además de cuatro Ligas seguidas, con Romario en la última. Fin al ‘Dream Team’ y llegada del experto Bobby Robson, que se trajo a un fenómeno, Ronaldo. Cayeron la Copa y la Recopa, pero no la Liga. Ronaldo se fugó al Inter y Núñez reeditó la vía holandesa con Van Gaal. Dos Ligas más, con doblete en 1998. También llegaron cracks como Rivaldo, Luis Enrique, Kluivert o Figo.

Núñez, el artífice del boom de las secciones del Barça: el presidente que apostó de forma decidida por potenciar las secciones y dar un sentido real al “Barça es más que un club”. Comenzaba la magia del Palau. En hockey sobre patines con Núñez en la presidencia el dominio nacional y continental ya fue abrumador. La sección sumó, por ejemplo, ocho Copas de Europa entre 1978 y 1985. La explosión se vivió especialmente con el baloncesto, que se consolidó con numerosos títulos de Liga y Copa tras décadas de dominio del Real Madrid. En la década de los ochenta, el baloncesto azulgrana inició una de las mejores etapas de la historia, en la temporada 1980-81 el club volvió a ganar la Liga tras 22 años de decepciones. En el curso 1984-85 el Barça consiguió su primer título europeo al ganar la Recopa ante el Zalgiris Kaunas (77-73), título que revalidaría un año después derrotando al Scavolini italiano (101-86). Además, en el año 1986-87 ganaría la Supercopa de Europa y, en la Liga española, iniciaba una era de dominio de 1988 a 1990. 

El boom ya fue espectacular con el balonmano. Comenzó la mejor época en la historia de la sección. La década de los 80 comienza con dos títulos de Liga y una Copa del Rey y se inicia un periodo excepcional repleto de títulos. Desde entonces y durante dos décadas la sección consigue numerosos éxitos tanto en España como en Europa. El FC Barcelona es el claro dominador del balonmano español alcanzando cinco ligas de forma consecutiva de 1987 a 1992 y cinco más de 1995 a 2000, además de ganar nueve Copas del Rey hasta el año 2000.

En su legado queda también la revalorización del FC Barcelona como mejor club polideportivo del mundo, algo indiscutible atendiendo a las dieciseis Copas de Europa que las diferentes secciones ganaron para la entidad durante su mandato: 1 en fútbol, 9 en hockey sobre patines y 6 en balonmano. Cerró su presidencia con un total de 176 títulos en todas las secciones profesionales.

El Barça, con Nuñez, se convirtió pronto en una potencia económica y las grandes inversiones, realizaciones y servicios para los socios no tardaron en llegar: la residencia de deportistas La Masia (1979), ampliación del Camp Nou (1981), Miniestadi (1982), Casal de l’Avi (1991), guardería gratuita los días de partido (1986), el carnet de socio gratis para los jubilados (1984), Museu y Botiga (1984), local para los veteranos en el Camp Nou, secciones gratuitas para los socios, Seient Lliure (1998), la Oficina de Atenció al Soci (1996), insignias de plata, oro y brillantes a la fidelidad (1984), actos del Centenario gratuitos para los socios (1998/99), la Fundació (1996), ascensores para localidades altas, videomarcadores, Canal Barça TV, fcbarcelona.cat (1997). En 1998 el Camp Nou era ya el estadio “todos sentados” con mayor capacidad de Europa (99.000 espectadores) y mereció la calificación de cinco estrellas por la UEFA. En 1985, el Club compró 32 hectáreas de terrenos en Sant Joan Despí destinados a la Ciutat Esportiva y la nueva Masia, pero sus desaveniencias con la Generalitat retrasason su construcción, que no pudo llevarse a cabo hasta después de la finalización de su mandato. Núñez siempre dijo que, La Masia aparte, la ampliación del Camp Nou fue el punto de partida hacia el Barça actual: en dos años se pasó de 77.000 socios a 107.000 

Núñez, el señor de las ‘Penyes’. Una de las áreas que tuvieron un mayor crecimiento durante la presidencia de Josep Lluís Núñez fue el área social, especialmente con el impuso que dio a las ‘penyes. Las ‘penyes’ se convirtieron, durante el mandato de Núñez, en el centro neurálgico del barcelonismo social.

Su legado fue un club saneado al que mantuvo independiente de cualquier control exterior, político o mediático. Su obsesión fue asegurar esa independencia de la entidad y hacerla crecer económica y patrimonialmente.

Descanse en paz Josep Lluís Núñez